Si analizamos el encuentro desde el punto de vista local, dos fueron las constantes que lo marcaron, la firmeza y consistencia de su defensa 6:0 y la imprecisión y falta de continuidad en el ataque.

Gracias a la mencionada fuerza defensiva los primeros 10 minutos se cerraban con un contundente 5 – 1 de parcial que hacía presagiar un partido favorable a los intereses locales, pero la permanente falta de continuidad en su ataque así como las numerosas pérdidas de balón en situaciones no forzadas, provocaron que las diferencias se mantuvieran en torno a los tres goles durante todo el primer tiempo.

No cambió el panorama tras el paso por los vestuarios, bien al contrario, los leoneses seguían imponiéndose en su área pero malgastaban las posesiones ofensivas con errores que permitían contraataques y segundas posesiones visitantes, manteniendo, eso sí, estables las diferencias de 3 o 4 goles a favor del conjunto ademarista.

En el ecuador del segundo tiempo varios aciertos en el lanzamiento exterior del lateral izquierdo cántabro, Guillermo Herrero, provocaron el acercamiento a dos goles del BM. Vallebuelna, supo mantener la calma el filial en este momento de tensión y una vez más asentado en su sólida defensa, recuperó la diferencia de cuatro goles (21-17 a falta de cinco minutos), tras dos acciones consecutivas desde el lateral derecho producto de un buen trabajo colectivo, aspecto este que se echó de menos en muchas fases del encuentro.
En el último parcial la defensa presionante que el conjunto visitante planteó a la desesperada les llevó a encajar tres goles y con ello a establecer el resultado final de 24 – 18, que hace mantener en los puestos de cabeza de la clasificación al ULE Ademar León.