BM. VALLADOLID - CAJA ESPAÑA
ADEMAR LEÓN Jornada 30 - Pabellón Huerta del
Rey (Valladolid) - 22/05/2004
BM.
VALLADOLID - C. BM ADEMAR LEÓN
38
- 37
BM. Valladolid: Armand Torrego, Asier
Zubiria, Chuchi Martínez (1),
David Davis (5), Julio Fis (7),
Eduardo Guerra, César Montes (5),
Raúl González, Chema Rodríguez
(2), Dusko Milinovic (5),
Juan Bosco Rentero (1), Rubén
Garabaya (6), Jose Angel Delgado Avila
(1), Jose Manuel García (5).
Caja España Ademar León:
Kasper Hdvit, Stian Vatne, Marko Curuvija, Oscar Perales
(10), Juanín García (8),
Manuel Colón, Raúl Entrerrios (6),
Héctor Castresana (2), Staffan
Olsson (5), Jorge Martínez,
Petar Metlicic (1), Carlos Prendes,
Roberto García Parrondo (5).
No se ha podido
conseguir la victoria en el Huerta del Rey, tras un mal partido
del conjunto leonés. Además, la suerte no acompañó
en Barcelona, y el conjunto catalán venció por 28-27
al Ciudad Real, dejándonos fuera.
El partido comenzó de manera igualada, con numerosos empates
en el marcador, e incluso ventajas mínimas para los leoneses
(de no más de 2 goles). Juanin se mostraba muy acertado con
la puerta defendida por Armand Torrego, y en defensa el Ademar conseguía
detener a los lanzadores vallisoletanos, sobre todo a Julio Fis,
manteniendo la portería en guarismos escasos a los 25 minutos
de juego, con 12-14. Pero la típica reacción pucelana,
que en cada partido que disputa consigue enlazar una serie de acciones
positivas que desestabilizan a su rival, terminó por llevar
al descanso una mínima ventaja para ellos, con el 17-16,
endosando un parcial de 5-2 a nuestro equipo.
Con Kasper en la portería, y una defensa 6:0 típica,
con Stian como abanderado de la misma en el centro, Ademar había
conseguido tener a su rival con tan solo 12 goles (un equipo como
el Valladolid, muy realizador), hasta el minuto 25, toda una proeza.
Pero en esos cinco minutos, toda la euforia se desató y el
Valladolid hizo todas sus acciones bien, sin cometer fallos ni errores.
Pero la verdadera pájara le llegó
al Ademar al comenzar la segunda mitad, donde bajó en gran medida
su intensidad defensiva, y permitió que el Valladolid le hiciera
goles muy fáciles. Además, todo esto se juntó con
los fallos desde la línea de 6 metros de varios lanzadores, en
contraataques claros o en acciones muy favorables para los nuestros. Así,
y poco a poco, el Valladolid fué adquiriendo ventaja en el marcador,
hasta llegar a los 6 goles de renta (28-22), en un momento del partido.
En ese momento, las mentes de muchos aficionados
se trasladaron a Barcelona, esperanzados de ver como el Ciudad Real estaba
manteniendo a raya al F. C. Barcelona, llevándole una ventaja de
uno o dos goles en ese momento. Pero algo grande, en parte, quedaba aún
por ocurrir; la reacción leonesa, tan esperada por todos, no se
hizo tardar, y con esfuerzo, garra, lucha y coraje, consiguió colocarse
a un solo gol a falta de 10 minutos (32-31).
Esta reacción se debe, en gran parte, a dos factores; uno, la gran
veterania de Staffan Olsson, y no solo sus años, sino sus ganas
y su garra, luchando cada balón como si fuera el último,
y dándolo todo por el equipo. Sus goles, al límite en buena
parte de las ocasiones, fueron decisivos. Y en segundo lugar, y no por
ello menos importante, Oscar Perales. El chaval de Torrelavega se echó
el equipo a la espalda, y desde el central comenzó a mandar jugadas,
repartir juego y, sobre todo, marcar goles. Hasta diez hizo el joven jugador
ademarista, por no hablar de su gran labor en defensa, donde consiguió
robar un par de balones también muy importantes. Y todo esto fue
decisivo para, lo primero, ponerse a un solo gol del Valladolid, y comenzar
a soñar de nuevo con la Champions.
Unas cuantas acciones, como la lesión
de Chema Rodríguez, o la pérdida del marcador electrónico
del pabellón, marcaron también el partido. En cuanto al
marcador, se fué a falta de 2 minutos del final, y a partir de
ahí la mesa tuvo que llevar el tiempo de forma manual, no pudiendo
saber los jugadores ni el público lo que restaba de partido, o
el resultado con el que se iba en ese momento.
Finalmente, y con uno abajo el Ademar, Oscar
Perales tuvo un último lanzamiento que se estrelló en el
poste, con el reloj a cero. Pero, a la postre, ese gol no hubiera significado
nada, por la victoria del Barsa en el Palau ante el Ciudad Real por 28-27,
y del Portland al Bidasoa por 35-30.
Al final, Ademar finaliza cuarto la Liga
Allianz Asobal, por detrás de Ciudad Real, Barcelona y Portland,
y a tan solo dos puntos de estos dos últimos, un buen resultado
de no ser por la manera que se ha producido. Y es que, este año,
la irregularidad ha sido la nota predominante del equipo. Y, dicho sea
de paso aunque no disputara el partido, la ausencia de Kristian Kjelling
a última hora, se dejó notar.
La desolación y la tristeza se notaba
en los jugadores, técnicos y directivos del equipo leonés,
que han visto tan cerca el pase a la Champions que se han llevado una
desilusión muy grande... aunque este resultado, es el que todo
el mundo, sobre todo fuera de León, hubiera afirmado al comienzo
de la temporada.