Caja España Ademar León: Jorge
Martínez, Stian Vatne (2), Marko
Curuvija (1), Oscar Perales (7),
Juanin García (2), Manolo Colón
(1), Raúl Entrerrios (4),
Héctor Castresana (4), Yeray
Lamariano, Denis Krivochlykov (3),
Petar Metlicic (1), Carlos Prendes
(4), Viran Morros (3),
Roberto García (6).
H.C. Banik Karvina: Martin Prachar
(2), Petr Kirchner, Pavel Horak (6), Tomas Laclavik
(6), Petr Kust (5), Ondrej Zdrahala (1), Jan Sobol (2),
Jakub Szymanski (3), Martin Lanicek, Rostislav Bruna
(1), Michal Mrozek (1), Jan Szymon, Roman Pozarek (1),
Milos Putera.
Exclusiones: Stian
Vatne (2), Carlos Prendes (2) y Viran Morros en el Ademar.
Por el Karvina, Prachar y Szymanski.
En la primera mitad ya se impuso el ritmo rápido
del Ademar, que pese a cometer más errores de los habituales,
consiguió una ventaja clara de 9 goles al descanso (19-10),
con lo que despejaba totalmente la eliminatoria.
Kristian Kjelling fué el elegido por Manolo Cadenas para
no entrar en la convocatoria. Desde el comienzo, con Yeray de
nuevo como portero titular, el Ademar impuso su ritmo, con contraataques
rápidos y ataques posicionales elaborados y efectivos.
Tan solo sacó de quicio una cosa al equipo leonés,
y estos fueron los árbitros. En todo momento, su actuación
fué desconcertante, sacando del partido a los jugadores
no solo leoneses, sino también a los checos. Faltas claras
sin pitar, penalties de libro no señalados, exclusiones
que parecían no ver, e incluso faltas de pie (esa regla
nueva que hay que pitarlas siempre, sean voluntarias o involuntarias)
que se quedaron en el tintero. En fin, una actuación que
es mejor olvidar, y que menos mal que ha tocado en una eliminatoria
ya decidida, y como locales. Como bien dijo Manolo Cadenas, "si
nos tocan fuera de casa contra un rival balcánico, ibamos
a sufrir mucho". Y es una apreciación que a nadie
se le escapa. Tan nefasta fué su actuación que el
pabellón, con 4.700 espectadores según cifras oficiales,
les regaló una sonoro pitada con el cántico "fuera,
fuera", ya en la segunda mitad y con todo absolutamente decidido.
El partido transcurrió, como deciamos, por los derroteros
básicos que cabían esperar. La velocidad de Ademar
terminó por romper el partido, y el Karvina lo intentó,
pero sus errores de lanzamientos
(muchas veces aciertos de Yeray), y las faltas técnicas
de su primera línea (pérdidas de balón,
pasos, ...) dieron al traste con sus opciones.
En la posición de Kristian, normalmente lateral izquierdo
de la primera línea leonesa, actuaron Raúl Entrerrios,
Stian Vatne y Viran Morros. Estos dos últimos, es de
elogiar el desgaste físico que realizaron, ya que actuaron
en ataque y en defensa mucho tiempo, algo que habitualmente
no hacen, al igual que Carlos Prendes, que disfrutó de
muchos minutos en el pivote ofensivo. Además, todo el
potencial del ataque checo pasaba por el centro, con Pavel Horak
como referente, lo que demuestran las exclusiones leonesas,
todas a los defensores centrales.
En la segunda mitad, las defensas se descuidaron un poco, sobre
todo la de Ademar más que la primera
parte, y encajó un total de 18 goles. En el
minuto 18 de esta segunda mitad, Yeray fué sustituido por Jorge
Martínez, después de una muy buena actuación, deteniendo
los balones exigibles. Además, un par de penalties parados avalaban
la actuación del meta leonés. Jorge, en el tiempo que
estuvo, no lo hizo nada mal, y demostró que si en Barcelona no
atajó demasiados balones, fué por la mala suerte que cualquiera
puede tener un día. Esperemos que su estado de gracia persista
durante muchos partidos más. Por lo menos, hasta levantar el
título de la Recopa, para el que ya restan solo dos eliminatorias
más (muy complicadas a buen seguro), y la gran final.