C.BM. Ademar León: Jorge Martínez,
Juanin García (7), Oscar Perales (3), Manolo
Colón (3), Raúl Entrerrios (1), Kristian
Kjelling (7), Roberto García Parrondo (4), Héctor
Castresana (1), Carlos Prendes (2), Yeray Lamariano,
Julio Muñoz (2), Marko Curuvija (2).
El Ademar dejó
patente su superioridad ante el Hard austriaco, al que derrotó
por 8 goles, y fué ganando siempre. El debút de Yeray
Lamariano en la portería, la nota positiva.
En la primera mitad, los austriacos tan solo anotaban goles
por medio del extremo derecho Ditzer, o también por Ubozhanka,
el auténtico lanzador del equipo rival. Jugando en la posición
de central este jugador no muy habitual, ya que lanza muchísimas
veces, y no es el 'típico' central que solo mueve al equipo.
Oscar Perales actuó muchísimos minutos, casi desde
el principio, en el centro de la primera línea. A su derecha,
la baja de Petar Metlicic propiciaba que Raúl Entrerrios
ocupara esa posición. Después, Julio Muñoz
fué el encargado de hacer las labores del croata, y parece
que en este partido ha estado más entonado que en el resto
de temporada. Por lo demás, el partido no tuvo nada más
destacado; la defensa 6:0 de los austriacos era muy vulnerable,
y una y otra vez las penetraciones de los primeras líneas
leoneses acababan en gol. En defensa, Ademar mantenía su
6:0, con Prendes y Stian en el centro, acompañados de Colón
o Héctor, y Raúl o Julio en los laterales, dependiendo
de quién fuera a atacar. En el minuto 22 aproximadamente
de la primera mitad,
Yeray Lamariano fué el encargado
de debutar en la máxima competición continental. Después
de una no mala actuación de Jorge, solo empañada por algunos
lanzamientos de Ubozhanka, Yeray cuajó un buen partido, con acción
a destacar en la segunda parte. A este período, se llegó
con 12-19 en el marcador, gracias a un aumento de ritmo de Ademar, sobre
todo en defensa, lo que le permitió robar balones importantes y
aumentar la renta. Además, un último gol de Kristian sobre
la bocina, después de un fallo garrafal en defensa, propició
la bajada más aún de la moral de los austriacos, que ante
sus 1.500 espectadores aproximadamente dieron muestra de su querer y no
poder.
Con la segunda mitad de lleno en juego,
el marcador llegó a reflejar un 19-27, solicitando Frank Bergemann
tiempo muerto. Con el partido ya roto, el juego se aceleró, y se
pudieron ver rápidas transiciones de ataque a defensa y viceversa
por ambos conjuntos, con buenas acciones también de los porteros.
Al final, 2 puntos más para Ademar, y partido complicado el que
se ha salvado, sobre todo por las lesiones a las que se hacía frente
desde el miércoles.