Caja España Ademar León: Jorge
Martínez (3/21), Stian Vatne, Marko
Curuvija (1), Oscar Perales (6),
Juanin García (5), Raúl
Entrerrios (6), Héctor Castresana
(1), Ole Erevik (8/22), Kristian
Kjelling, Denis Krivochlykov (3), Petar
Metlicic (9), Carlos Prendes (1),
Viran Morros, Roberto García (2).
J. D. Arrate: Iñaki
Malumbres (2/20), Sergio Crevatín, Fernándo
Fernández (2), Joao Carlos Tavares, Sergi Fuster,
Vojislav Kraljic (7), Ander Goikoetxea, Francisco Cano
(3), Gojko Vucinic (5/21), Iñigo Salaberria
(2), Gonzalo Carou (6), Joseba Rodríguez, Viatcheslav
Kobine (6), Dalivor Cutura (6).
Exclusiones: Vatne,
Héctor y Cadenas en el Ademar. Cano, Carou, Joseba
y Kobine en el Arrate. Parciales: 0-3, 4-5, 6-9, 8-11,
10-15, 14-17 (d) 18-18, 21-20, 25-24, 28-27,
30-31, 34-32.
El Arrate demostró ser un equipo muy compacto,
y gracias a las facilidades de Ademar en defensa y portería,
consiguió hasta 6 goles de renta (8-14), solo superados
en la segunda mitad.
Al comienzo del partido, el Arrate sorprendió a Ademar
con un 0-3 de parcial. Este resultado, pese a que la grada no
temía en absoluto por los puntos,si que demostró
lo que iba a ser el partido. El Arrate en ningún momento
dió por perdido el partido, y trato de tú a tú
a Ademar.
El equipo leonés salió con su habitual 6:0 defensivo,
con Stian y Viran en el centro de la defensa, pero los jugadores
vascos supieron atacar esa defensa, y hacer goles fáciles
desde los nueve metros, donde estaban libres de marca para lanzar.
Con el resultado de 7-11 en contra, Manolo Cadenas decidió
pedir tiempo muerto, para calmar las cosas e intentar que su equipo
se metiera en partido. El cambio a defensa 5:1, con Roberto de
avanzado, dió sus frutos, y parecía que se defendía
mucho más.
Pero el último arreón del Arrate no tardó
en llegar; cuando restaban 7 minutos para el descanso, la diferencia
ascendía a los 6 goles, 8-14. La verdad es que este resultado
hacía mucho tiempo que no se veía en León.
Kristian Kjelling volvió a hacer la guerra por su cuenta
en ataque, y romper las circulaciones de balón del equipo,
por lo que Manolo Cadenas recurrió a Oscar Perales, para
dirigir la batuta del equipo, y Raúl Entrerrios en el lateral.
En el otro lateral, un incomensurable Petar Metlicic sacaba las
castañas del fuego una y otra vez, cuando el equipo leonés
se veía atascado.
Al descanso, se llegó con 14-17, un resultado
extraño, muy extraño. Habría que hacer memoria,
pero creo que en León, hacía mucho tiempo que un equipo
le metía 17 goles al Ademar en un tiempo. Y mucho menos, un equipo
que está luchando por eludir el descenso, clasificado actualmente
en el 9º puesto.
Pero Ademar tiene muchos recursos. La defensa avanzada
de Roberto, junto con la rapidez en los desplazamientos defensivos tanto
de Petar como de Juanin, propiciaron robar un par de balones al comienzo
de la segunda mitad, que fueron claves para romper el parcial negativo.
Ademar se colocó, por primera vez en el partido, por encima en
el marcador, en el minuto 7 de la segunda mitad, con un parcial de 5-1
a favor.
El Arrate, ni mucho menos dió su brazo a torcer con ese resultado.
Siguió trabajando en defensa, y en ataque las cosas le salían
a las mil maravillas. Kobine, Cutura y Kraljic, hacían goles
constantemente pese a la presión defensiva, y Ole y Jorge no
eran capaces de coger el ritmo en la porteria.
A falta de 5 minutos para el final del partido, el
Arrate aún ganaba por un gol, 30-31. El Palacio de los Deportes
ya se había metido en la cabeza que el partido no iba a ser fácil,
y que su equipo necesitaba el apoyo de la grada, siempre volcada con
ellos, para enderezar el partido. Y en efecto, el público respondió
con una gran animación al ritmo de "Ademar, Ademar"
en ataque, y con sonoras pitadas en el ataque de los eibarreses. En
un último ataque leonés, con 30 segundos por delante para
que finalizara el partido, y con la diferencia de uno (33-32) a favor,
los colegiados decretaron "aviso de pasivo", cuando Petar
llevaba el balón en el medio del campo, y había estado
con el mismo el Ademar durante unos 5 segundos. Increíble.
En ese mismo momento, Manolo Cadenas estaba solicitando tiempo muerto.
En el transcurso del mismo, las protestas a los árbitros le sirvieron
una exclusión.
Ademar tenía 30 segundos por delante, con un jugador menos, para
hacer gol o por lo menos, no perder el balón. Un golpe franco
sobre Petar, otro sobre Oscar, consumieron 15 segundos y en ese instante,
Petar se levantó por encima de la defensa, y consiguió
el gol definitivo para León.