CAJA ESPAÑA ADEMAR
LEÓN - BM. ALTEA Jornada 03 - Palacio Municipal de los
Deportes de León - 25/09/2004
C.
BM. ADEMAR LEÓN - BM. ALTEA
34
- 21
Las alineaciones fueron las siguientes:
Caja España Ademar León: Jorge
Martínez (5/16), Marko Curuvija (2),
Oscar Perales (3) Juanin García
(5), Manuel Colón (4),
Raúl Entrerrios (3), Héctor
Castresana, Kristian Kjelling (4),
Ole Erevik (20/30), Denis Krivochlykov (4),
Petar Metlicic (4), Carlos Prendes
(2), Viran Morros (1),
Roberto García (2).
BM. Altea: Kristian Asmussen (7/34),
Luis Parro, Víctor Alvarez, Juanjo Panadero (5),
Javier Fernández, Kristian Gjessing (5),
Marius Riise (5), Ratko Nikolic (2),
Marcos Fernández (1), Marc Navarro
(1), Carlos Grau, Jorge Oliva (2/9),
Rastko Stefanovic (2), Héctor
Ginés.
Exclusiones: Castresana,
Prendes (2) y Colón en los locales, y Gjessing (2), Victor,
Navarro y Marcos Fernández en el Altea. Parciales: 3-4, 6-6, 9-9, 10-10, 13-12,
17-14 (des) 20-15, 24-16, 26-18, 27-20, 31-21, 34-21.
Continúa
el Ademar invicto gracias a un gran partido frente al Altea, donde
brilló por encima de los demás Ole Erevik, con nada
más y nada menos que un 67% de paradas. Un diez para el
equipo leonés.
El Altea se presentaba en León después de haber
perdido este miércoles pasado en su casa contra el Ciudad
Real, de manera abultada. La revolución que ha sufrido
este Club, con la marcha de sus mejores jugadores al final de
la temporada pasada, está pasando factura a los hombres
de Cabanas, que con un siete inicial muy bueno y competitivo,
no es capaz de acoplarlos aún a la competición.
El equipo que iniciaba en León el partido estaba compuesto
por cuatro jugadores nuevos, los tres primeras líneas (algo
que lleva muchísimo más tiempo para acoplar), y
el pivote, otro de los puestos que más se tienen que involucrar
sobre todo en las acciones de ataque. Rastko Stefanovic, ex del
Montpellier, o Celje, dirigía a los suyos desde el centro.
Kristian Gjessing, jugador danés, nuevo en la Liga Asobal,
se ocupaba del lateral izquierdo, y del centro de la defensa 5:1
con la que Cabanas inició el partido. Demostró ser
un jugador muy completo, tanto en ataque como en defensa. Y a
la derecha de la primera línea, un ex de Ademar, Juanjo
Panadero. Al pivote, Ratko Nikolic, otro internacional absoluto
con su selección, procedente del Fotex. Con todos estos
cambios, estaba claro que se iban a dejar notar, y efectivamente
así fué. Ademar comenzó el partido en 6:0,
con dos cambios ataque-defensa, el de Viran y
Carlos Prendes, por Kjelling y Perales. Los laterales
en defensa eran para Héctor y Petar, y los extremos para Juan
y Denis. En los primeros compases no se pudo desarrollar el juego ademarista,
consistente en los habituales contraataques, ya que la práctica
mayoria de los ataques alteanos finalizaban en gol. Kristian Gjessing
consiguió tres goles casi consecutivos, y Panadero tomó
el relevo de su compañero, manteniendo a su equipo en el partido.
Ademar, por su parte, sin conseguir contraataques, sobrevivía
con el ataque posicional, que no fué tan malo como el de partidos
anteriores (Teucro por ejemplo), y se vió una pequeña
mejoria de todos los jugadores. Durante toda la primera mitad, no se
consiguieron ventajas por parte de ningún equipo, hasta los últimos
5 minutos, cuando dos paradas consecutivas de Ole Erevik (que había
sustituido al titular Jorge a los 21 minutos de juego), propiciaron
una mínima ventaja leonesa de 3 goles al descanso (17-14).
Pero no fué hasta la segunda parte cuando se vió
al verdadero Ademar en pista. Ole Erevik en porteria se convirtió
en un auténtico muro, al igual que la defensa 6:0 con Prendes
y Viran en el centro. El Altea se limitaba a mover el balón
de un lado para otro, intentando buscar huecos inexistentes. Y cuando
algún hueco aparecia, era Ole el encargado de evitar que
finalizara en gol. A Ole Erevik le metieron 10 goles en 38 minutos.
Está claro que de esa manera, y con 20 paradas en su cuenta
individual, es imposible practicamente perder un partido. El público
leonés pudo volver a corear el nombre de un portero local,
gracias a esa gran actuación del noruego. También
hay que reconocer que el 31% de efectividad de Jorge no es malo,
ya que detuvo los balones que se pueden exigir a los porteros.
Con este partido del noruego, el Altea parecia tirar la toalla a
los pocos minutos de la segunda mitad, y se vió que no jugaban
con la misma facilidad y ritmo que al principio del partido. Hubo
tiempo, desde el parcial 7-2 en 10 minutos que dejó sentenciado
el partido, para flys a Marko (aunque lo anularon por pisar la línea),
una parada increíble de Ole a lanzamiento de Stefanovic (al
que, por cierto, aburrió en todo el partido, dejándole
con 2 de 12 en lanzamientos), caído en el suelo y con las
manos estiradas hacia arriba, que hizo que el público se
levantara de su asiento a aplaudirle.
También un gol de contraataque de Petar, haciendo
un gesto extraño con su brazo izquierdo, y que dejó ver
un detalle de garra muy bonito del croata. Finalmente, 13 goles de diferencia
que si que demuestran lo sucedido en pista, dada la falta de norte del
equipo alicantino, que tiene mucho que trabajar para conseguir formar
un grupo.